Carrera San Silvestre: ¿Cuál fue su origen?
La Carrera San Silvestre se originó en São Paulo, Brasil, en 1925, impulsada por el periodista Cásper Líbero, inspirado en carreras nocturnas europeas con antorchas para despedir el año nuevo.
Nombrada en honor a San Silvestre I, un papa del siglo IV cuya festividad es el 31 de diciembre, la primera edición fue nocturna, comenzando a medianoche, y se convirtió en un éxito global, replicándose en muchos países con variaciones, como la famosa San Silvestre Vallecana en España.
El origen de la San Silvestre: Brasil, 1925
La primera carrera de San Silvestre de la historia se celebró en São Paulo (Brasil) en 1925. Su impulsor fue el periodista Cásper Líbero, fundador del diario A Gazeta, quien quedó impresionado por varias carreras nocturnas que había presenciado en Europa, especialmente en Francia. Inspirado por esas pruebas urbanas, decidió organizar una carrera que coincidiera con la festividad de San Silvestre, el último día del año.
Aquella prueba, denominada Corrida Internacional de São Silvestre, se disputó inicialmente de noche y pronto adquirió un carácter internacional. Con el paso de los años, se consolidó como una de las carreras más prestigiosas del mundo, atrayendo a atletas de élite y convirtiéndose en el modelo a imitar para muchas otras pruebas que nacerían después en distintos países.
¿Por qué se corre el 31 de diciembre?
La fecha no es casual. El 31 de diciembre coincide con el día de San Silvestre I, papa de la Iglesia católica fallecido en el año 335. De ahí el nombre de la carrera. Sin embargo, más allá del origen religioso, la tradición se ha mantenido por el fuerte simbolismo de despedir el año corriendo.
Correr en Nochevieja se ha asociado con cerrar un ciclo, empezar el nuevo año con energía y cumplir —o al menos iniciar— los buenos propósitos relacionados con la salud y el deporte. En muchos lugares, además, la carrera se ha transformado en una celebración popular, con disfraces, ambiente festivo, música y, en ocasiones, fines solidarios, lo que ha reforzado su atractivo más allá del ámbito estrictamente deportivo.
La llegada a España
Aunque existe la creencia popular de que la San Silvestre Vallecana fue la primera en España, lo cierto es que no lo fue. La primera carrera de San Silvestre celebrada en España tuvo lugar en 1961 en Galdakao (Bizkaia). Aquella prueba, conocida como Circuito de Nochevieja, se disputó en un circuito urbano y está considerada el origen de esta tradición en el país, aunque no tuvo continuidad inmediata ni una gran repercusión mediática en sus inicios.
Tres años más tarde, en 1964, nació en Madrid el Gran Premio de Vallecas, impulsado por el atleta y organizador Antonio Sabugueiro. Aquella carrera, que contó con apenas medio centenar de participantes, se transformaría poco después en la San Silvestre Vallecana, nombre propuesto por el periodista José Luis Gilabert. Con el tiempo, la prueba madrileña se convirtió en la más emblemática de España y en una de las más multitudinarias del mundo.
