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Albert Korir, ganador del Maratón de Nueva York en 2021, suspendido por doping

El keniano Albert Korir, ganador del Maratón de Nueva York en 2021 y podio en las tres últimas ediciones, ha sido suspendido provisionalmente por el uso de una sustancia prohibida, decisión adoptada por la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU).

La AIU, organismo independiente creado por World Athletics para gestionar las cuestiones de integridad, relacionadas o no con el dopaje, anunció su decisión de suspender a Korir tras detectarse el uso de una sustancia prohibida, sin que haya especificado más detalles sobre el caso.

Korir es uno de los destacados maratonistas de los últimos años, siendo en Nueva York donde ha demostrado su mayor regularidad con 4 podios en total y un triunfo.

Se trata de otro caso más de dopaje para el atletismo de Kenia, país que ha visto cómo sus atletas han engrosado la lista de infracciones.

En concreto, Kenia lidera la clasificación de atletas sancionados por dopaje. Según la lista de la AIU se encuentran suspendidos 683 atletas, de los cuales 140 son kenianos.

Suspendido por dopaje Albert Korir, ganador del Maratón de Nueva York en 2021

Korir: uno más en la lista…Más de 100 atletas de Kenia sancionados

El caso también vuelve a iluminar una estadística incómoda: 143 atletas kenianos han sido suspendidos en firme por dopaje o por incumplimientos antidopaje. En una lista con muchos nombres de segundo nivel, Korir destaca por palmarés y visibilidad. Su calendario, además, era casi quirúrgico: dos maratones al año, últimamente Boston en primavera y Nueva York en noviembre, aunque antes también firmó un 2º puesto en Barcelona (2016) y victorias en Viena (2017), Ottawa y Houston (2019).

¿Y por qué suena tanto la sustancia? La EPO CERA (eritropoyetina de tercera generación) fue desarrollada por Roche como fármaco para enfermos crónicos del riñón y aumenta los glóbulos rojos con menos aplicaciones que la EPO “clásica”.

Se asocia a la oleada de 2008, cuando el deporte vivió un verano especialmente oscuro. Que reaparezca ahora tiene algo de inquietante: no siempre el dopaje va por delante con “lo último”; a veces, simplemente cambia de escondite.