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Curling: ¿Cómo se juega? Reglas básicas

El curling es un deporte de precisión y estrategia que tomó gran visibilidad durante los pasados Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
Disputado en el Estadio Olímpico de Curling de Cortina, esta competencia tan especial ganó difusión y atrapó a muchos espectadores a pesar de su atípica forma tan particular de jugar.

Lo que debes saber para jugar al Curling

Reglas básicas del curling:
  • Un partido de curling consta de 10 rondas, conocidas como «ends».
  • Cada equipo lanza ocho piedras por end. El equipo que tenga más piedras cerca del centro de la «casa» (círculo blanco en el hielo) anota puntos.
  • Gana el equipo con más puntos al final del décimo end. En caso de empate, se juega un end adicional para determinar al ganador.
  • En la modalidad de doble mixto, hay ocho ends y cada equipo lanza cinco piedras por end.
  • La superficie de hielo está rociada con gotas de agua que se congelan, formando pequeños bultos llamados «pebble ice». Esta textura permite que la piedra se deslice y curve su trayectoria, facilitando el control y el efecto de giro («curl»).
El deporte debutó en los Juegos Olímpicos en Chamonix 1924 y regresó oficialmente en Nagano 1998 con eventos masculinos y femeninos. En PyeongChang 2018 se introdujo el doble mixto.

Una pieza especial

Vamos a centrarnos en la parte geológica de este deporte, las piedras. Estas consisten en un cuerpo ovalado y una base, que es la que se desliza sobre el hielo, completamente pulida.
Tienen que estar realizadas de una roca que mantenga sus propiedades a pesar de estar sometidas a las duras condiciones de este deporte, ya que se van a deslizar sobre una superficie de hielo que se puede fundir ligeramente en la parte más superficial, por lo que tienen que soportar la humedad, la condensación y el roce sin agrietarse, erosionarse o alterar su volumen. Y la roca más resistente en estos casos es el granito.

El granito es una roca ígnea de tipo plutónica. Estas rocas se forman cuando un magma asciende hacia la superficie a través de la corteza terrestre. Pero nunca llega a alcanzar esa superficie, se queda atrapado en el interior de la Tierra donde, pasado el tiempo geológico, acaba enfriándose dando lugar a una roca formada por cristales bien desarrollados.

Si me pongo geológicamente muy estricta, un granito es una roca plutónica compuesta por más de un 20% de cuarzo y menos de un 65% de feldespato alcalino (los que incluyen potasio o sodio en su composición), con bajos porcentajes de otros minerales como feldespato cálcico, micas, piroxenos o anfíboles.

Si soy menos estricta, denominamos granitoide a cualquier roca plutónica que presenta cuarzo, en cualquier porcentaje, en su composición. Y, si nos vamos a la denominación de roca ornamental, un granito se refiere a cualquier roca plutónica, indistintamente de su composición, a la que solemos añadir un apellido de acuerdo al color distintivo de alguno de los minerales presentes en la roca (granito gris, rosa, verde, azul, etc.).