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La «maldición del gato» volvió a golpear a Brasil tras otro fracaso histórico

La eliminación de Brasil en los octavos de final del Mundial 2026 reavivó en redes sociales la teoría de la “maldición del gato”, una superstición que los hinchas relacionan con el derrumbe deportivo que atraviesa la “Canarinha” desde la Copa del Mundo de Qatar 2022.

El origen de la historia se remonta al 7 de diciembre de 2022, cuando un gato se subió a la mesa durante una conferencia de prensa de Vinícius Júnior en Doha, en la previa del partido de cuartos de final ante Croacia.

Mientras el delantero brasileño respondía preguntas, el animal apareció sobre la mesa y generó risas en la sala, hasta que un integrante del equipo de prensa de Brasil lo tomó por el lomo y lo arrojó hacia el piso, en una imagen que rápidamente se viralizó y despertó fuertes críticas.

Dos días después, Brasil quedó eliminado del Mundial de Qatar al perder por penales ante Croacia, pese a haber estado a minutos de clasificarse a las semifinales. Desde entonces, una serie de golpes deportivos e institucionales alimentó la idea de una supuesta maldición.

El último capítulo fue la derrota por 2-1 ante Noruega, que dejó a Brasil afuera del Mundial 2026 en octavos de final. Se trató de su peor actuación mundialista desde Italia 1990 y de la primera vez en 36 años que el seleccionado brasileño no logró meterse entre los ocho mejores.

La racha comenzó con la salida de Tite, quien dejó el cargo después de seis años al frente de la selección, y continuó con derrotas resonantes en amistosos ante Marruecos y Senegal, que anticiparon una etapa de inestabilidad.

 

 

En las Eliminatorias sudamericanas, Brasil también acumuló golpes inéditos: empató como local ante Venezuela, perdió contra Uruguay después de más de dos décadas, cayó ante Colombia por primera vez en la historia en esa competencia y sufrió ante Argentina su primera derrota como local por Eliminatorias.

Ese partido ante la Albiceleste en el Maracaná marcó otro quiebre histórico, ya que Brasil nunca había perdido en su casa por Eliminatorias mundialistas. Además, aquella caída formó parte de una seguidilla inédita de tres derrotas consecutivas en el camino clasificatorio.

A la crisis deportiva se le sumó la lesión de Neymar, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda en 2023, lo que lo dejó mucho tiempo fuera de la selección y condicionó su regreso al máximo nivel.

El panorama institucional tampoco ayudó: el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro removió a Ednaldo Rodrigues de la presidencia de la CBF, mientras que Fernando Diniz fue despedido como entrenador interino de Brasil en enero de 2024, luego de una etapa marcada por malos resultados.

La crisis también alcanzó a las juveniles. Brasil no clasificó a los Juegos Olímpicos de París 2024 tras perder ante Argentina en el Preolímpico, sufrió una durísima goleada 6-0 ante la Albiceleste en el Sudamericano Sub-20 y luego quedó eliminado en fase de grupos del Mundial Sub-20 2025 por primera vez en su historia.

En el medio, la selección mayor también quedó afuera de la Copa América 2024 en cuartos de final ante Uruguay, por penales, y profundizó una tendencia que ya no se limita a un mal torneo, sino a una crisis prolongada de resultados, conducción y recambio.

La derrota ante Noruega terminó de convertir aquella escena del gato en un símbolo viral del presente brasileño. Lo que empezó como un episodio curioso en una conferencia de prensa terminó transformándose, al menos para los hinchas y las redes, en una explicación supersticiosa para una de las etapas más oscuras de la historia reciente de la “Verdeamarela”.