Muere a los 24 años la atleta Julieta Gallego en el accidente ferroviario de Urda
Una atleta de 24 años figura dentro de la lista de 69 personas fallecidas en el choque entre dos trenes en España que dejó al menos 69 víctimas fatales y más de 100 heridos.
Julieta Gallego, velocista y saltadora en largo, perdió la vida en el accidente entre un tren AVE y un tren Iryo a la altura de la localidad toledana de Urda.
El equipo de atletismo del que formaba parte, el AD Sprint de Madrid, confirmó la noticia en redes sociales.
El mensaje de su club
El club del que era parte Julieta Gallego, el AD Sprint, la despidió en las redes sociales, expresando dolor y condolencias a su familia.
“Hoy es un día muy triste para toda la familia del AD Sprint. Nos despedimos de nuestra atleta Julieta Gallego, integrante de nuestro grupo de saltos, que nos ha dejado tras el trágico accidente ferroviario en Urda (Toledo)”, escribieron.
Además, desde el club también expresaron: “Todo el club estamos con el corazón encogido y queremos trasladar nuestro más sentido pésame a su familia, amigos, compañeros y a todas las personas que la querían. Descansa en paz, Julieta. Siempre formarás parte de nuestra familia Sprint”.
Las palabras de la Federación Española
Gallego competía en la prueba de velocidad de 60 metros, como también en salto en largo, cuyo talento la llevó a participar en el Campeonato Nacional de Clubes.
Al conocerse la noticia, la Federación Española de Atletismo también le dedicó un mensaje: “Desde la Real Federación nos sumamos al dolor y la conmoción por el trágico suceso ferroviario ocurrido en Toledo”.
“Todo nuestro cariño y solidaridad con las familias y seres queridos de las víctimas, y nuestro apoyo a todas las personas afectadas en estos momentos de dolor”, cerraron.
La investigación busca determinar cómo se produjo el choque
Las conclusiones apuntan a una combinación entre la falla del sistema principal de señalización y una posible equivocación humana durante la reanudación del servicio. Sin embargo, todavía deben establecerse las causas por las que la formación de Iryo no pudo arrancar y las circunstancias exactas en las que se produjo la colisión.
Según fuentes del Ejecutivo español, el controlador ferroviario se encontraba asistido por un abogado y un psicólogo en el centro de mando, dada la gravedad de lo ocurrido.
El choque dejó más de 60 muertos y varios vagones destrozados en un terraplén. La investigación deberá reconstruir la secuencia de órdenes, verificar los registros del sistema y establecer cómo se autorizó la circulación del AVE sin las precauciones previstas para una falla informática.
