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Atletas rarámuri correrán la Hong Kong 100

Una de las historias más inspiradoras de la Hong Kong 100 de este año proviene de México con sus atletas rarámuri.

Un equipo de doce atletas de las comunidades rarámuri, maya, mixteca y otomí, conocidos colectivamente como México Imparable, competirá en las cuatro pruebas, trayendo consigo siglos de tradición y orgullo cultural.

Al frente del grupo está María Lorena Ramírez Hernández, la legendaria ultramaratonista rarámuri de Chihuahua, que hizo historia como la primera atleta indígena en ganar el Premio Nacional del Deporte de México en 2025.

A ella se unen su hermano Mario Ramírez, su compañero ultracorredor rarámuri Silverio Ramírez y el campeón otomí José Luis Nieto Salgado, dos veces ganador de la Ultra Maratón de los Cañones.

De Chiapas a Hong Kong, el viaje rarámuri

Desde Chiapas, los corredores mayas Sergio Gómez Hernández, quien combina el trail running con la expresión cultural y artística, y Saira Cruz Díaz, atleta de resistencia que ha batido récords, mostrarán su fuerza.

Los atletas mixtecos de Oaxaca, entre ellos Miriam Morales Hernández, Judith López López y Jael Morales Oseguera, todas condecoradas competidoras internacionales, traen una nueva ola de talento al escenario mundial.

El equipo también incluye a Emmanuel Sedglach Gaytán, el primer corredor de montaña mexicano con una pierna protésica en competir en pruebas de ultradistancia, quien se enfrentará con valentía a la carrera de 50 km, inspirando a atletas con discapacidad de todo el mundo.

Completa la delegación Víctor Luis Hernández Cruz, corredor de montaña de Palenque, quien ha entrenado a más de 400 niños en carreras de montaña, personificando la misión del equipo de inspirar a las futuras generaciones.

Juntos, estos atletas representan el patrimonio vivo de los pueblos indígenas de México —rarámuri, maya, mixteca y otomyí— que desde hace mucho tiempo han “nacido para correr».

Su participación en el HK100 no es sólo un logro deportivo sino también un hito cultural, llevando las voces de sus comunidades a través de los escarpados senderos de Hong Kong y mostrando al mundo que correr es a la vez tradición y trascendencia.