Atletismo: Las diferencias entre maratonista (fondista) y velocista
Dentro del atletismo existe una gran diferencia física, de entrenamiento y estilo de carrera entre los deportistas que practican diferentes distancias.
Las diferencias entre los corredores de pruebas de pista, especialmente los llamados velocistas, y los amantes de la distancia madre, el maratón, suelen reflejarse en el físico de cada uno.
Las diferencias saltan a simple vista: los velocistas de alto rendimiento siempre son (y deben serlo) muy musculosos y tienen un tren superior con un gran desarrollo muscular.
En tanto, los maratonistas suelen ser de cuerpo pequeño. Y esto es vital para el rendimiento de cada uno de ellos en sus distintas disciplinas.
Las diferencias entre los corredores
La clave está en cómo deben balancear sus cuerpos de acuerdo al tipo de fibra que necesitan. El tipo de entrenamiento es uno de los condicionantes para preparar el cuerpo de manera adecuada, acorde a la duración que tiene cada competencia.
El velocista debe poner toda su potencia en segundos, mientras que el maratonista debe administrar su energía y fuerza a lo largo de, por lo menos, dos horas.
Es allí que entran en juego las fibras de contracción rápida y las fibras de contracción lenta. Cada atleta trabajará de forma prioritaria el tipo de fibras que más le beneficien a la hora de competir.
Si sólo se centrara en el trabajo de las piernas su carrera perdería eficiencia, por lo que es imprescindible para él entrenar el torso y los brazos. El maratonista, por su parte, necesita ser lo más liviano posible para ganar segundos durante la carrera. Esas diferencias hacen que la apariencia física de uno y otro sea distinta.

Velocistas
Fondistas

