atletismo

Atletismo y doping: ¿En Córdoba vale todo?

Hoy en día, el mundo del atletismo de Argentina habla de Córdoba con cierta consternación. Es que hay una atleta que está compitiendo en cuanta carrera de calle haya a pesar de figurar en la lista de suspensiones de la AIU (Unidad de Integridad del Atletismo – Web Oficial).

Antes de empezar, deseamos aclarar: esa atleta nos cae RECONTRA BIEN y le hablamos varias veces tratando de ayudar y aclarar la situación. No estamos en contra de que haga deporte, de hecho, lo alentamos, pero no es ético hacerlo de manera competitiva mientras haya una sanción. Y si luego, la Cámara de Apelaciones le da la razón, que nadie tenga dudas de que tendrá su espacio y no se hará una nota, sino DOS hablando de su inocencia.

Ahora vamos a los hechos…

¿Qué ocurre? Pasando en limpio, esta atleta fue suspendida por uso de sustancias prohibidas y recibió una sanción. Hoy en día, la medida fue apelada, pero al momento no hay respuestas.

Lejos de acatar la suspensión, la atleta sigue compitiendo con total normalidad y se lleva, al mes, entre 500 mil pesos y un millón en premios.

¿Es correcto lo que hace? Hay una fina línea entre «lo que se puede y lo que no», por lo que la atleta aprovecha esos grises para avanzar.

¿Fue notificada para que no corra? Muchas veces, recibió el pedido del organismos de contralor y de las entidades superiores del atletismo nacional y provincial.

¿Tiene una suspensión? NO. No tiene una suspensión…SINO DOS. Es que aparte de estar suspendida de manera oficial, también tuvo una suspensión provisoria hasta que se conozca el fallo de la apelación.

¿La atleta cambió su declaración? Sí, lo que genera muchas más sospechas.

¿Los organizadores son cómplices? En muchos casos SÍ. Si vos usas a una atleta suspendida para promocionar tu carrera, no sólo sabes lo que estás haciendo, sino que lo avalas.

¿El atletismo hace algo o mira para otro lado?

A la hora de ver a los atletas que se suben al podio junto a esta corredora, nos resulta difícil de comprender. Todas son sonrisas y abrazos.

«¿Qué puedo hacer yo si la dejan correr?», me respondió una atleta rival. Y la respuesta es simple: no aceptes salir en la foto, no te subas al podio, no pongas cara de feliz cumpleaños…hay mil alternativas.

Pero si los atletas no hacen nada, es contradictorio que después te escriban pidiendo que «uno actúe»…

Hoy en día, en un mundo en que la mayor parte de los atletas no llegan a fin de mes, o deben hacer rifas para poder costearse viajes para competir en el exterior, hay una atleta que gana entre 500 mil pesos y un millón por mes a pesar de estar suspendida.

¿A vos qué te parece?