Dos pruebas con estilos opuestos: así son los rivales africanos que enfrentará Argentina
Apoco más de dos meses del Mundial 2026, la Selección Argentina ya tiene definidos los amistosos con los que buscará ultimar detalles antes de defender el título.
Serán ante Mauritania y Zambia, dos equipos africanos con escaso historial frente a la “Albiceleste”, pero con recorridos y contextos muy diferentes.
Por un lado aparece Mauritania, un seleccionado que atraviesa una etapa de construcción y crecimiento sostenido. Con capital en Nouakchott y una fuerte apuesta al desarrollo institucional, el fútbol en ese país avanzó más por inversión en infraestructura que por tradición profesional. La federación local, conducida por Ahmed Yahya, impulsó mejoras en estadios, centros de entrenamiento y hasta la apertura de una academia de talentos, lo que marcó un punto de inflexión en su evolución.
En lo deportivo, el equipo es dirigido por el español Aritz López Garai y compite en una estructura que incluye la Super D1 como liga principal. Su club más destacado es el FC Nouadhibou, que logró un hito reciente al meterse en la fase de grupos de la Champions africana y conseguir una victoria histórica.
A nivel selección, Mauritania aún no logró dar el salto a una Copa del Mundo. En las Eliminatorias africanas quedó rápidamente fuera de la pelea tras una floja campaña en la fase de grupos. Sin grandes figuras internacionales, sus nombres más reconocidos se mueven dentro del circuito continental. Sin embargo, su crecimiento se refleja en la Copa Africana, donde desde 2019 logró clasificar de manera consecutiva y en 2024 alcanzó por primera vez los octavos de final tras vencer a Argelia.
Del otro lado estará Zambia, un rival con mayor peso histórico dentro del fútbol africano. Con una tradición más arraigada, este seleccionado forma parte de un país donde el deporte tiene un lugar consolidado y una estructura más madura. La federación local cuenta con torneos competitivos, como la Super League de 18 equipos, y clubes con trayectoria internacional.
Entre ellos se destacan Nkana FC, finalista continental en 1990, y Power Dynamos, campeón de la Recopa africana en 1991. Ese recorrido le da a Zambia un respaldo histórico que lo diferencia de otros seleccionados emergentes.
En cuanto a su presente, el equipo dirigido por Moses Sichone no logró clasificarse al próximo Mundial tras una Eliminatoria condicionada por el dominio de Marruecos en su grupo. Una derrota clave ante Níger terminó por complicar sus chances en un formato exigente que no admite demasiados errores.
Zambia sí cuenta con futbolistas de mayor proyección internacional, como Patson Daka, y además conserva en su historia reciente un logro de enorme valor: la conquista de la Copa Africana de Naciones en 2012, un título cargado de simbolismo tras la tragedia aérea que golpeó al seleccionado en 1993. A esto se suma el gran presente del fútbol femenino, que le aporta visibilidad global con figuras destacadas.
En cuanto a antecedentes, la Selección argentina mayor nunca enfrentó oficialmente a ninguno de estos dos rivales, por lo que ambos compromisos serán inéditos. Solo existen cruces previos con Mauritania a nivel juvenil en torneos internacionales.
Así, Argentina se medirá ante dos seleccionados que representan realidades distintas: uno en pleno desarrollo y otro con historia consolidada. Dos ensayos con matices diferentes antes del gran objetivo mundialista.
