El atletismo colombiano despidió a Jaime Aparicio, su referente histórico y el primer campeón panamericano

El fallecimiento de Jaime Aparicio, leyenda del atletismo colombiano, conmocionó el jueves 7 de mayo a la comunidad deportiva.

Reconocido como pionero en los Juegos Panamericanos para Colombia, Aparicio murió a los 96 años en Santiago de Cali, ciudad con la que mantuvo un vínculo desde su infancia. Su partida cierra una era y su legado sigue vigente en la memoria deportiva nacional.

Aparicio es considerado una figura emblemática por ser el primer atleta nacional que ganó una medalla de oro en los Juegos Panamericanos y por impulsar el deporte a nivel internacional. Su carrera y ejemplo permanecen como fuente de inspiración para generaciones de deportistas y consolidan su estatus como un pilar de la historia atlética del país.

Una vida llena de gloria

Aunque nació en Lima el 17 de agosto de 1929, Aparicio fue hijo de padres caleños y llegó a Cali con apenas cinco meses. Allí desarrolló sus capacidades atléticas y dio inicio a una carrera que lo llevaría a ser referente en el deporte colombiano.

En 1947, representó a Colombia en los Juegos Bolivarianos, donde consiguió medalla de oro en los 400 metros vallas y plata en los 400 metros planos. Estos resultados lo posicionaron como una de las grandes promesas del continente.

En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1950, Aparicio confirmó su dominio regional al subirse de nuevo a lo más alto del podio. Su mayor logro llegó en 1951, cuando obtuvo la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, siendo el primer colombiano en lograr esta distinción continental.