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Correr: 3 tips para los días de calor

Cuando llegan los días primaverales los corredores se suelen sentir felices porque son días cómodos para correr.

Con la misma ropa con la que se arranca, se puede entrenar, elongar, quedarse un rato más charlando y luego volver a casa tranquilos.

Pero luego viene el calor del verano, y junto con eso llegan algunos problemas para los corredores. Una temperatura de 25 grados es calurosa y molesta, pero una de 35 es directamente un inconveniente que eventualmente podría conllevar algunos riesgos.

1. Hidratarse antes, durante y después.

Hay que arrancar hidratados. Si se corre por la mañana, hay que empezar a tomar líquido la noche anterior, el cuerpo tiene que estar hidratado. No está demás llevar un agua encima, ya sea en el cinturón o en una manopla (existen varios modelos) o incluso en esos pomos que se van achicando a medida que uno toma agua.

También es importante tomar un sorbo de bebida isotónica u otro producto hecho para la previa del entrenamiento. Cuando la temperatura supera los treinta grados, hay que tomar agua durante el entrenamiento, entrenar una hora sin tomar agua es peligroso.

2. Indumentaria clara y ligera

La ropa debe ser ligera, lo más ligera y clara posible. Si se puede usar una gorra, mejor, y si se puede mojar la gorra, mejor todavía. No solo al comienzo, más de una vez por entrenamiento. Pantalones o calzas cortas (mejor pantalones), musculosas en lugar de remeras, telas muy ligeras y dri fit, para que no se transformen en una toalla mojada que sofoque y pese a la vez.

Que la ropa no sea muy ajustada, así permite circular el aire. No dejarse llevar por la inercia, ver la temperatura de cada día y de cada horario, porque las condiciones pueden cambiar y hay que adaptarse.

3. Elegir el horario de entrenamiento

Los horarios en los que se aconseja no estar expuesto al sol son los mismos en los que se aconseja no salir a correr. Si es posible correr antes de las 10 AM o después de las 6 PM (o la caída del sol) es mejor. Si se puede elegir, en verano correr muy temprano, al amanecer y correr al atardecer o un poco después, permitirá enfrentarse a temperaturas más amables con un clima más tolerable. Si no se puede elegir, redoblar las precauciones.